¿Qué pasa con tu bitcoin cuando morís?
Queda donde está hasta que alguien firme con su llave. Tus herederos pueden reclamar una cuenta en un exchange con los papeles de la sucesión; las monedas de una billetera que solo vos podías abrir se pierden salvo que alguien encuentre la llave, y quien la encuentre se las puede llevar.
Cuando alguien muere, su cuenta en el banco no desaparece: el banco sigue un proceso legal y les paga a los herederos. El bitcoin que está en una billetera que solo vos controlás no tiene banco. Se mueve solo con la firma de la llave privada correcta, y la red no tiene forma de saber que su dueño murió. Si nadie más puede generar esa firma, las monedas quedan donde están, a la vista de cualquiera y sin que nadie pueda gastarlas.
Así que lo que tu familia va a poder recuperar depende de dos cosas que resolvés en vida: dónde están las llaves y quién puede usarlas. Un juez puede decidir quién hereda las monedas. Ningún juez puede firmar por ellas.
Lo que la ley puede hacer, y lo que no
La ley se fue poniendo al día con la plata digital. Dos ejemplos:
- En Inglaterra y Gales, la Property (Digital Assets etc) Act es ley desde diciembre de 2025. Confirma que cosas como los tokens cripto pueden ser objeto de derechos de propiedad, lo que, como señaló el gobierno británico, quiere decir que pueden formar parte de la herencia de una persona.
- En Estados Unidos, casi todos los estados adoptaron la Revised Uniform Fiduciary Access to Digital Assets Act, una ley modelo que redactó la Uniform Law Commission en 2015. Le da al albacea autoridad sobre los activos digitales del fallecido, incluida una cuenta de criptomonedas. Las empresas que los guardan, a las que la ley llama custodios, tienen que responder al pedido que llega con el acta de defunción y una copia certificada del documento que designa al albacea, y el albacea tiene derecho a entrar en los dispositivos del fallecido y en todo lo que haya guardado en ellos. Si una empresa ofrece su propia herramienta para elegir quién accede, lo que el usuario eligió ahí se impone a lo que diga el testamento.
Ninguna de las dos leyes puede generar una llave. El derecho a abrir una billetera no sirve de nada sin su PIN o sus palabras, y para monedas que solo el dueño podía mover, no hay ninguna empresa a la que mandarle los papeles. La ley puede decir de quién son; solo la llave puede moverlas.
En un exchange
Un exchange guarda las monedas de sus clientes, así que tus herederos tratan con una empresa, casi como harían con un banco. Kraken, por ejemplo, pide:
- una imagen a color completa del acta de defunción oficial (no acepta las que emiten las funerarias);
- el documento que designa a quien representa la sucesión, como la confirmación judicial de un albacea o la designación de un administrador de la herencia;
- el documento de identidad con foto de esa persona;
- una carta firmada y fechada por ella que confirme la muerte.
Puede pedir más documentos, no dice cuánto tarda en revisarlos y por ahora no deja que sus clientes designen un beneficiario por adelantado. Primero vienen los papeles legales, que llevan su propio tiempo: en Inglaterra y Gales, el albacea tiene que estimar cuánto vale la herencia antes de pedir el probate, la autorización judicial para administrarla, y el gobierno dice que suele llegar dentro de las 12 semanas de presentada la solicitud.
El trámite empieza cuando alguien presenta un reclamo, así que solo funciona si alguien sabe que la cuenta existe. Mientras tanto, las monedas son una promesa en los libros de la empresa, y la guía sobre custodia cuenta qué pasó cuando algunos exchanges no la cumplieron.
En una billetera de una sola llave
Tus herederos necesitan lo mismo que necesitabas vos: el dispositivo y su PIN, o la frase semilla. Si eras la única persona que sabía dónde estaban, la plata se perdió.
En febrero de 2018, Bloomberg contó la historia de un padre que llevaba tres años buscando los bitcoin que su hijo había minado en la computadora de su casa. El hijo había muerto cinco años antes, a los 26, cuando se estrelló la avioneta de dos plazas en la que iba. El padre sabía que las monedas existían, pero no cuántas eran ni cómo encontrarlas, y sin las llaves de la billetera, alojada en Blockchain.info, no tenía forma de llegar a nada.
La falla opuesta es igual de definitiva. Si alguien sí encuentra las palabras, nada comprueba que sea el heredero: quien las tenga puede mover la plata, diga lo que diga el testamento, y una transacción de bitcoin no se puede revertir.
Algunas billeteras en el teléfono ni siquiera te muestran palabras: guardan la llave en tu cuenta de Apple o de Google, como explica la guía sobre qué pasa si perdés el teléfono. Esa cuenta tiene sus propias reglas cuando morís. Apple te deja designar un contacto para legado que, después de tu muerte, puede acceder a tus fotos, mensajes y archivos con la clave que generás al elegirlo y tu acta de defunción, pero no, en palabras de Apple, a los “datos almacenados en tu llavero de iCloud (información de pago, contraseñas y claves de acceso)”. Google dice, sobre la cuenta de una persona fallecida: “No podemos proporcionar contraseñas ni otros datos de acceso”. Una llave que solo vive ahí puede morir con la cuenta.
En una billetera con varias llaves
Una billetera multifirma necesita más de una llave para mover la plata, y eso deja lugar para un heredero sin darle la plata a nadie antes de tiempo. Una configuración habitual tiene tres llaves, y dos cualesquiera pueden firmar: la tuya, una de reserva guardada en otro lado y una tercera en manos de alguien más, por ejemplo una empresa que firma con vos. Mientras vivas, ninguna llave sola mueve nada. Después de tu muerte, la persona que elegiste puede llegar a la llave de reserva y, con la firma de quien tiene la tercera, mover la plata.
Cuando la tercera llave es de una empresa, se trata de custodia compartida, y lo que importa es lo que se acuerda de antemano: qué tiene que mostrar tu heredero antes de que la empresa firme, cuánto espera la empresa y cómo mueve tu heredero la plata si para entonces la empresa ya no existe.
Bitcoin también permite que un camino dependa de un reloj. El script de una billetera puede decir que una llave de recuperación solo funcione cuando las monedas llevan un tiempo fijado sin moverse: hasta 65.535 bloques, unos 15 meses al ritmo habitual de un bloque cada diez minutos. El estándar que definió este bloqueo trae su propio ejemplo: una billetera compartida por tres personas, en la que dos cualesquiera pueden firmar en cualquier momento, y una de ellas sola después de 30 días. Mientras el dueño mueva las monedas cada tanto, el reloj vuelve a empezar. Si deja de hacerlo, el camino se abre, sin empresas ni jueces de por medio.
Eso tiene dos costos. Cada vez que el reloj vuelve a empezar hay una transacción, con su comisión de la red. Y el reloj no puede saber por qué las monedas dejaron de moverse: si te olvidás, el camino se abre en vida, así que esa llave tiene que estar en manos de alguien a quien también le confiarías la plata en ese caso.
Armes lo que armes, tus herederos necesitan, además de las llaves, la configuración de la billetera, porque con las llaves solas una billetera no siempre puede encontrar las direcciones que usó. La guía sobre billeteras de hardware, multifirma y custodia compartida explica por qué.
Las tres, comparadas
| En un exchange | En una billetera de una sola llave | En una billetera multifirma con un camino para herederos | |
|---|---|---|---|
| Qué necesitan tus herederos | Saber que la cuenta existe, y los papeles de la sucesión | El dispositivo y su PIN, o la frase semilla | La llave y los pasos que les dejaste, y una segunda firma o que termine una espera |
| Quién comprueba que son los herederos | El exchange, con los papeles de la sucesión | Nadie: quien tiene la llave tiene la plata | Quien firma con ellos, según lo acordado de antemano; con un bloqueo de tiempo, nadie |
| Mientras vivas | El exchange tiene la plata | Quien encuentre la llave se la puede llevar | Ninguna llave sola puede moverla |
| Qué puede salir mal | Que nadie sepa que la cuenta existe, o que el exchange quiebre | Que la llave nunca aparezca, o que la encuentre quien no debe | Que se pierda la configuración, o que nadie haya probado nunca cómo está armada |
| Cuánto tarda | El probate, y después la revisión del exchange | Lo que tarde en aparecer la llave, o para siempre | Lo que tarden dos llaves en firmar, o lo que dure el bloqueo |
Errores comunes
- La frase semilla en el testamento. Un testamento puede volverse público. En Inglaterra y Gales, el testamento pasa a formar parte de un registro público una vez que se otorga el probate, y se puede pedir una copia por internet por 16 libras. En Estados Unidos, los expedientes de los juicios sucesorios en general son públicos, aunque las reglas cambian de un estado a otro. El testamento puede decir que el bitcoin existe y quién tiene que recibirlo; las palabras van en otro lado.
- Una sola persona que sabe todo. Si solo una persona más sabe dónde está todo, se convierte en un punto único de falla, y en un blanco.
- Instrucciones que nadie puede seguir. “Está en el dispositivo de la caja fuerte” no le sirve a alguien que nunca usó una billetera. Escribí los pasos para una persona que no sabe nada de bitcoin.
- Creer que decide el testamento. En muchos países, la ley reserva una parte de la herencia para los hijos o el cónyuge, diga lo que diga el testamento. En Francia, alguien con un hijo puede dejarle a quien quiera solo la mitad de lo que tiene, y con tres hijos o más, solo un cuarto. Según el Código Civil español, dos tercios quedan reservados para los hijos y demás descendientes; en Cataluña, que tiene su propio código civil, la parte de los hijos es un cuarto. Lo que dejes armado con las llaves funciona mejor si coincide con lo que la ley va a hacer con todo lo demás.
Qué necesita un plan
- Un inventario. Qué tenés, dónde y en qué billeteras, sin ningún secreto, guardado donde tu albacea vaya a buscar.
- Instrucciones. Cómo acceder a cada una, paso a paso, para alguien que nunca lo hizo.
- Llaves pensadas para los dos casos. Mientras vivas, ninguna persona sola puede llevarse la plata; después, ninguna pérdida sola deja a tus herederos sin acceso.
- La parte legal. Un testamento, o lo que lo reemplace donde vivís, que diga lo mismo que las llaves.
- Una prueba. Hacé el recorrido completo con alguien, con un monto chico, y repetilo cada vez que algo cambie.
El mismo plan cubre un caso que la gente suele olvidar: estar vivo pero sin poder actuar, después de un accidente o durante una enfermedad. La ley estadounidense de arriba le da la misma autoridad a un apoderado o a un curador designado por un juez, con el mismo límite: tener autoridad no es tener la llave. Para una billetera que solo vos podías abrir, la persona que elegiste necesita lo mismo que tus herederos: la llave y los pasos.
Qué hacer
- Escribí el inventario ahora. No cuesta nada, y todos los caminos dependen de él: nadie reclama una cuenta que no sabe que existe, ni busca una llave de la que nunca oyó hablar.
- Para la plata que gastás, alcanza con una billetera en el teléfono. Guardá ahí lo que llevarías en efectivo, y contá con que puede no sobrevivirte, sobre todo si su llave vive solo en tu cuenta de Apple o de Google.
- Para los ahorros que querés dejar, una billetera multifirma con un camino para tus herederos, en la que nadie pueda llevarse la plata solo mientras vivas. Una custodia compartida que pase la prueba de la guía sobre billeteras de hardware te da eso sin que tengas que cuidar cada llave vos, siempre que el camino de tus herederos esté acordado de antemano, incluido qué harían si la empresa ya no estuviera.
- Una billetera de una sola llave no sirve para ahorros que querés dejar: una llave perdida deja a tus herederos sin nada, y una llave encontrada le da todo a quien la encuentre.
- Un exchange es un camino que tus herederos pueden seguir sin ninguna llave, siempre que sepan que la cuenta existe. Hasta que la reclamen, la plata es una promesa en los libros de la empresa.
Elijas lo que elijas, hacé que el testamento y las llaves digan lo mismo, y revisá el plan una vez por año y después de cualquier cambio: una billetera nueva, un dispositivo nuevo, una muerte o un nacimiento en la familia.
Fuentes
Revisadas el 29 de octubre de 2026.
- Law Commission: la Property (Digital Assets etc) Act 2025 se convierte en ley (2025)
- GOV.UK: qué hace el proyecto de ley Property (Digital Assets etc) Bill (2025)
- Massachusetts Bankers Association: testimonio sobre los proyectos de ley de activos digitales del estado (2025)
- Uniform Law Commission: resumen de la Revised Uniform Fiduciary Access to Digital Assets Act (2017)
- Uniform Law Commission: el texto de la ley, con comentarios (2015)
- Kraken: reclamos sobre la cuenta de un cliente fallecido (2026)
- GOV.UK: cómo pedir el probate cuando hay testamento
- GOV.UK: cómo pedir el probate y cuánto tarda
- Bloomberg, vía WealthManagement.com: un padre busca los bitcoin de su hijo (2018)
- Apple: a qué puede acceder un contacto para legado
- Google: solicitudes sobre la cuenta de un usuario fallecido
- BIP68: bloqueo de tiempo relativo
- BIP112: CHECKSEQUENCEVERIFY
- GOV.UK: buscar registros de probate y pedir la copia de un testamento
- Corte Superior de California, Sacramento: expedientes sucesorios
- Légifrance: Código Civil francés, artículo 913
- BOE: Código Civil español, artículos 806 a 808
- BOE: Código Civil de Cataluña, libro cuarto, artículo 451-5