Llave pública
La mitad de un par de llaves que podés compartir. Se obtiene de la llave privada, y le permite a cualquiera verificar una firma, pero no hacerla.
Cada llave privada tiene una llave pública que se obtiene de ella con un cálculo fácil en un sentido y, con las computadoras de hoy, imposible en la práctica de revertir. La llave privada firma; la pública le permite a cualquiera comprobar que una firma salió de ella, sin poder firmar. Así una red confirma que un pago está autorizado sin ver nunca el secreto.
En bitcoin, una dirección se arma a partir de una llave pública, o de un script que nombra varias, como en una billetera multifirma. Una passkey funciona igual: el sitio guarda tu llave pública, que no es secreta, y si se filtra no les da a los atacantes nada con qué iniciar sesión.
Pública, pero no para cualquiera
Una llave pública no puede mover plata, pero puede mostrarla. Las billeteras que siguen BIP32, un estándar de 2012, arman sus direcciones a partir de una llave pública extendida, que suele llamarse xpub. El propio estándar pone el ejemplo de un auditor que, con esa llave, puede ver todas las transacciones que entran y salen de la billetera, pero ni una sola llave que pueda mover la plata. Si le das una xpub a una app, a un servicio o a un desconocido, puede seguir cada pago que la billetera recibió y cada uno que va a recibir.
BIP32 también advierte que una llave pública extendida, junto con la llave privada de cualquiera de sus direcciones, alcanza para calcular la llave privada de la que salió, y con ella todas las llaves que se derivan de esa. Tratá una llave pública extendida como algo que no se comparte. El descriptor de una billetera multifirma tiene las llaves públicas extendidas de todas sus llaves, así que con él pasa lo mismo.
Fuentes
Revisadas el 29 de octubre de 2026.