Billetera caliente (hot wallet)
Una billetera cuyas llaves privadas están en un dispositivo conectado a internet, como una app en el teléfono, una extensión del navegador o los servidores de un exchange. Es rápida de usar, y lo que llega al dispositivo puede llegar a las llaves.
“Caliente” quiere decir conectada. La mayoría de las apps de billetera en teléfonos y computadoras son billeteras calientes: la llave privada está, cifrada, en un dispositivo siempre conectado, que corre otras apps y abre links. Los exchanges también tienen billeteras calientes, para los retiros que pagan todos los días, y muchos guardan la mayor parte de las monedas de sus clientes en almacenamiento en frío, sin conexión.
La comodidad y el riesgo son lo mismo. Mandar lleva segundos porque la llave está ahí, y por la misma razón está al alcance de un malware, una app falsa, una contraseña robada o alguien que entre a los servidores de la empresa. Una vez copiada la llave, la plata se puede mover desde cualquier lugar, y nadie lo puede revertir.
En enero de 2018, unos atacantes se llevaron 523 millones de NEM, que entonces valían casi 500 millones de dólares, de Coincheck, un exchange de Tokio. Los tenía en una billetera caliente conectada a redes externas, sin multifirma, así que una sola llave alcanzaba para moverlos todos. En marzo de 2018, Coincheck les devolvió la plata a sus 260.000 clientes afectados en yenes, con fondos propios, y no en las monedas que habían perdido.
Una billetera caliente sirve para lo que llevarías en efectivo. Para los ahorros, una sola llave en un dispositivo siempre conectado es un punto único de falla. La guía sobre billeteras de hardware, multifirma y custodia compartida compara las alternativas, y la de qué pasa si perdés el teléfono cubre lo que pasa cuando el dispositivo mismo desaparece.