Por qué importa
Esta es la primera y más consecuente decisión en la custodia de bitcoin. Toda otra consideración fluye de ella. Los arreglos custodiales y no custodiales tienen diferentes modos de falla, diferentes requisitos operativos y diferentes supuestos de confianza.
Cómo funciona
No custodial (autocustodia): Vos generás y controlás las claves privadas. Nadie puede mover tu bitcoin sin tu autorización. Asumís la responsabilidad total por la seguridad de las claves, el respaldo y la planificación sucesoria. El riesgo de contraparte se elimina, pero el riesgo operativo se concentra.
Custodial: Una institución mantiene las claves en tu nombre. Tenés un reclamo sobre el bitcoin en lugar de control directo. El custodio maneja las operaciones de seguridad, pero dependés de su solvencia, honestidad y competencia operativa. El riesgo de contraparte reemplaza al riesgo operativo.
Custodia colaborativa: Un modelo híbrido que usa tecnología multi-firma. Vos mantenés algunas claves, el custodio mantiene otras. Ninguna parte puede mover fondos unilateralmente. Esto distribuye el riesgo y mantiene la soberanía mientras proporciona soporte profesional.
Elegir entre ellos
Considerá no custodial cuando:
- Tenés la competencia técnica para asegurar las claves correctamente
- Tenés planes robustos de respaldo y sucesión
- Priorizás la soberanía sobre la conveniencia
- El monto justifica la inversión operativa
Considerá custodial cuando:
- La simplicidad operativa es más importante que el control directo
- Los herederos no están preparados para gestionar claves
- La infraestructura de seguridad profesional es valiosa
- Podés identificar un custodio confiable con reservas y transparencia apropiadas
Términos relacionados
- Custodia colaborativa
- Riesgo de contraparte
- Custodia con reservas completas
- Proveedor de custodia de bitcoin
- Gestión de claves
- Autocustodia
- Custodia de terceros